Estamos hechos de muerte, de puros cachos de muerte, de muerte pelona, de muerte dientona, cabrona, así de muerte pues, y cuando creemos que estamos hechos de vida, ella va y nos llama por teléfono en la mañana, nomás para hacerse presente, pa´ burlarse y pa´ reírse, que con ese aspecto que tiene, que otra cosa puede hacer sino burlarse y reírse.
Ya nomás me voy a dejar un cachito hecho de vida, para que la cabrona muerte, pueda seguir chingando, y para que no se me olvide nunca que estamos hechos de purititos cachos de muerte.
Jordi
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