martes, 13 de noviembre de 2007

Por el Bajío (2001)

Nota: en vista de mi incapacidad para juntar letras últimamente y avergonzado en extremo por tal hecho, lo único que me queda es, por el momento, refritearme a mi mismo...así que va un relato de viaje del año 2001, gracias a todos por leerme y por dejar sus comentarios.
Jordi

Por el Bajío

jueves 9:00 p.m.
La fiesta de cumpleaños de una amiga, música para todos, cerveza y alcohol pa´l que quiera, toques pa´los otros, pláticas generalizadas, danzas colectivas, bailes individuales, émulos del Piporro, pasos Kraftwearteros, y en medio de todo y de todos, el que será conocido desde ahora como "el menino da rua"
viernes 5:00 a.m.
El "menino da rua" y su primo están jetones cual querubines, dentro de unas horas le llegarán al Bajío
viernes 11:20 a.m.
Salen con rumbo a Guanajuato, la ciudad que los españoles perforaron en busca del oro y la plata que desde el principio encontraron
viernes 3:00 p.m.
El "menino da rua" que desde ahora vuelve a cambiar para ser el "hombre angustiado por las multitudes" descubre una plaza italiana en el mero medio de Guanajuato y se le escapa parte de su amor, los dos primos, hermanos o como mejor se les quiera emparentar se tragan literalmente una pizza de chiles jalapeños que en pocos minutos duplicará el volumen de sus labios, duplicando así sus posibilidades de ligue, aunque el doble de nada es doblemente nada
viernes 4:30 p.m.
Caminan, pasean, hablan, miran, gritan: "fora!", escuchan, leen, fotografían y a media tarde se meten en una cantina para que el que después será conocido como "Don Caguama" se tome una chelita y el "hombre angustiado por las multitudes", observe:
somos cinco o seis hombres, o lo que queda de nosotros, bebiendo, mirando pa´dentro, escuchando pa´dentro, porque la cerveza es lo que hace y de vez en vez también te llena la vejiga que te urge vaciar, para lograr el cometido lo más pronto posible, al mingitorio le sobraron las puertas y lo pusieron juntito a las mesas, el albañil que lo construyó era un gran bebedor de cerveza.
viernes 7:00 p.m.
continuamos caminando sin rumbo, la plaza ítalo-guanajuatense nos llama de nuevo, esta vez para conversar sobre cine, Allen y Harry, son tema central.
viernes 8:30 p.m.
de regreso al hotel, adelantamos a un hombre que ha bebido cerveza como para disparar el consumo per cápita mundial en varios puntos, se tambalea por la banqueta y logra detenerse de un muro que, como todas las cosas, también tiene su final, el final del muro coincide con el golpe seco de la cabeza del hombre contra el asfalto, "el hombre angustiado por las multitudes" y "Don Caguama" lo recogemos pare depositarlo de nuevo en la banqueta, el coma etílico y el retromadrazo que le abrió el cráneo, justo encima de la ceja, lo ha dejado medio inconsciente, "el hombre angustiado por las multitudes" pide ayuda mientras "Don Caguama" hace guardia estoica junto al casi-vivo-casi-muerto-todo-pedo, dos policías nos remplazan y continuamos nuestro camino rumbo al hotel
viernes 9:30 p.m.
Decidimos visitar el panteón de Guanajuato, la idea es ver las ofrendas del día de muertos, Nos dicen que permanecerá abierto toda la noche, nos mienten, el panteón está cerrado, a su entrada, un grupo de amigos tan vivos-muertos-pedos como el de los puntos de sutura por sobre la ceja derecha, nos saludan con no mucho afecto y hacen pequeñas reflexiones a partir del largo de nuestros cabellos, lo que en un principio fue una sospecha del "hombre angustiado por las multitudes" se está convirtiendo en una palpable realidad, Guanajuato, a demás de momias, festivales, callejones, túneles, cuenta con un gran acervo de borrachos y perros, o por lo menos el fin de semana de muertos, pero tampoco es que Guanajuato se acabe en sus borrachos y sus perros de callejón, tal vez es aquí mismo donde comienza.
viernes 11:00 p.m.
los dos estamos babeantemente jetones.

Sábado 10:00 a.m.
Guanajuato hace horas que se mueve, pero no para nosotros que apenas salimos del cuarto de hotel para ir a desayunar alguna cosa
sábado 10:30 a.m.
dejamos el hotel y decidimos comer más tarde, en realidad es nuestra economía quien lo decide, damos unas cuantas vueltas por Guanajuato y fotografiamos el letrero de "La gallina aristotélica", decidimos dejar Guanajuato no sin antes mirarlo desde arriba, con humildad, pero desde arriba y de paso llegarnos hasta el "Museo de las leyendas"
sábado 11:30 a.m.
Guanajuato en el valle nos roba una fotografía más, el viernes nos había robado $100.00 cuando compramos el rollo de película fotográfica, así es que una foto no importa y en este caso se agradece
sábado 12:30 p.m.
El Museo de las leyendas se nos está escondiendo y pasamos frente a el sin verlo, al más puro estilo fantasmal guanajuatense no nos deja mirarlo, pero, como la neta es la mamá de la verdad, y la tenemos de nuestro lado, el museo aparece frente a nosotros, pero nos niega la entrada y nuestra economía le ayuda, así es que decidimos dejarlo al sol e irnos a comer.
sábado 1:00 p.m.
Nos sentamos a comer unas "enchiladas mineras" y una pechuga de pollo, una "coca" pa´bajarnos el pollito y la promesa de que la carretera que nos espera "no tiene madre"
sábado 2:00 p.m.
son aproximadamente 100 Km entre Guanajuato y San Miguel de Allende, así que lo mejor es que nos acompañe John Mayall y su Jazz-Blues Fusion, si el Paraíso existe, debe de parecérsele, y lo mejor que podemos hacer es crucificarnos pal´canzarlo lo más pronto posible, con Camarón gritando su desventura el Sr. Director inicia sus pininos en el oficio, con un rollo de película dorado.
sábado 4:00 p.m.
Nos hospedamos en la "Posada de las monjas" quien conoce del tema, la reconoce en la más pura tradición castellana, el lugar es inmejorable, lo que sigue es lo que, hasta ahora mejor sabemos hacer: caminar, hablar y escuchar.
San Miguel de Allende (San Gringuel de Argüende) es mucho más pequeño que Guanajuato y el flujo de hombres y mujeres mucho menor, después de caminar por horas, decidimos cenar alguna cosa.
sábado 7:00 p.m.
Dos "tacos" pa´l primo y unos "sopes" pa´su servilleta nos alivianan el hambre, y nos dan ímpetus para concretar una recomendación de Ana, nieta de abuelos catalanes que distinguió entre los distintos acentos gringos el de este par de individuos, catalans collons.
sábado 9:30 p.m.
"La Cucaracha"... memorable.
Al fin llegamos después de buscarla por medio San Gringuel
Las puertas abatibles de cantina, han perdido parte de sus vidrios y los tertuliantes no sumamos más de diez.
Sentados a la barra de madera y mientras miramos un documental sobre el Impresionismo en una tele apoyada sobre dos cajas de cerveza Corona, la mujer de las uñas azules se despacha tres "chelas" y no se cuantos cigarros en menos tiempo que lo que dura mi "chela", más allá el "barman" con claras desviaciones piromaniacas impregna con alcohol en aerosol todo lo impregnable y después le prende fuego, rebana un limón en todas las rebanadas posibles y sostiene una cacería a limonazos contra uno de los bebensales, que a juzgar por la nula respuesta a los ataques, lo define o como un amigo, o como un hombre sin parque.
Decidimos cambiar de lugar, los bancos de madera nos han doblado la columna y aplastado las nalgas, el puto frío se mete por los cristales ausentes y lo mejor es sentarnos en el sofá de madera de estilo colonial mexicano tapizado en azul y que gracias a la poca iluminación no nos permite adivinar con certeza desde cuando no se ha lavado.
Frente a mi y junto a Joan observamos al protagonista del que será el primer cortometraje (aún sin filmar) y de un minuto de duración del “Sr. Director”, tras de nosotros y en sofás similares se han sentado Jimmy, algo así como un ex-combatiente de Vietnam y Corea intoxicado de alcohol, alguna droga y los setenta años de edad que seguramente intoxican a cualquiera, vestido de blanco inmaculado se hace acompañar por un hombre, una mujer y varias cervezas, en la barra continúan los tres amigos del barman o los hombres sin parque, los Beatles tocan Hey Jude en la rockola, a petición expresa de Jimmy y con monedas, contribución del cantibarman

Corto
La cámara abre las puertas de la cantina y avanza hasta mostrar en un primer plano la cara de un hombre de unos 40 años sentado con una cerveza en la mano y la mirada puesta en el infinito, la cámara se separa del protagonista y recorre el resto de la cantina iluminada con una escasa y amarillenta luz, recorre los muros con graffitis y con diversos cuadros, muestra a los bebensales de las otras mesas, jóvenes, riendo, tertuliando, bebiendo, muestra en la barra a más jóvenes, charlando, riendo, termina de mostrarnos la cantina con cajas de cerveza apiladas, mesas y sillas rotas, y llega hasta el baño que permanece a obscuras con un mingitorio en forma de "L" y los muros repletos de graffitis imposibles de leer por la falta de luz, la cámara regresa a la barra y todos los bebensales han envejecido, son hombres viejos que ríen y charlan, en la mesa está Jimmy y sus demás amigos viejos, también platicando y escuchando al Tri, en la rockola se escucha la letra de "Soy un perdedor", la cámara termina el recorrido con un primer plano del protagonista de unos 40 años, él no ha envejecido, sentado con una cerveza en la mano y la mirada puesta en el infinito, la cámara sale de la cantina abriendo las puertas abatibles.

Sábado 11:00 p.m.
La depresión está por expulsarnos de "La cucaracha", pero de pronto aparece el "hombre de azul" que por simple deducción, es hijo del hombre de Guanajuato que estrelló su cráneo contra el asfalto el día anterior y que, acabándose de enterar, decide curar su dolor ahogándolo en cerveza, el vaivén de su cuerpo y de su mente es tal que nos cautiva y nos impide la huida, el Sr. Director, en pleno uso de sus facultades, le otorga el puesto de "camera man" para la filmación de lo que será el primer cortometraje, la cámara será sostenida por el hombre de azul sobre su hombro, si es que esto es posible, la libertad de tomas, encuadres, "travellings" y demás serán su decisión, el Sr. Director está creando una obra maestra de un minuto de duración, y ¿quién chingados lo puede dudar?
Aparece entonces el chicano redento que mirará dos películas continuas desde ahora hasta que "La Cucaracha" lo abandone a él, cerveza tras cerveza y de tanto en tanto, entre anuncio y anuncio, saltará al abismo que lo separa del suelo desde su pináculo de banco de madera, para ir a intentar descifrar los graffitis del baño mientras vacía la vejiga.
Aparece el Jamiroquay de San Gringuel, acompañado de sus amigos o "fans" que no puede hacer otra cosa que dormir durante horas, la vida de un artista de la música siempre es difícil y cansada, la fama es así, cansa.
La Cucaracha está cada vez más llena, los lugareños la invaden, son mayoría los mexicanos, pero los gringos también le entran, al fin y al cabo, unos y otros son del lugar, el protagonista del corto se ha marchado, tal vez fue a buscar una pistola para que el corto no se le vuelva una premonición, ahora, su lugar lo ocupan un grupo de tres amigos, quien se sienta en el sillón del protagonista, lo pierde todo, queda imbuido del espíritu del protagonista del corto, las vidas irremediablemente se detienen en el sillón colonial mexicano de tapiz azul, ahora son dos amigos y un nuevo protagonista, un involuntario y burdo “remaque” del primer corto del Sr. Director
La música va desde Juan Gabriel hasta The Doors, pasando por Kansas, El Tri y Vicente Fernández o Los héroes del Silencio, ya lo dice el dicho "el que paga manda" y con la rockola "el que paga escoge lo que oímos"
El Sr. Director y "Don Caguama" están en plena admiración, parecieran estar en un trabajo de campo sobre sociología, pero indudablemente ellos son objetos del mismo estudio.
Sábado 12:00 a.m.
La Cucaracha está hasta la madre, el pedo es enorme y generalizado, Don caguama no se puede abstraer y va por la cuarta o quinta cerveza, es aquí donde aparecen Toshiro Mifune inmaculadamente vestido de blanco, como imitando a Jimmy, acompañado por dos geishas del DF, junto con ellos y junto a nosotros entran la mujer de Veracruz que podría tocar el sax en New Orleáns, y la mujer del Norte, la de Durango, la del stress a flor de piel, la de las grandes preguntas y las grandes respuestas, y junto con ellos y frente a nosotros se sentarán la Malitzin de cabellos negros, que apendejará por horas al Sr. Director y a Don Caguama, apendejado de por si por la sexta chela, y junto a la Malitzin, el que es su hombre, un Hernán Cortés Defectuoso, y yo que creía a veces que el amor no existe del todo.
La Malitzin, tal como premonitoriamente anunciará el Sr. Director, jamás nos hablará, y escasamente nos mirará, como si no pudiera hacerlo, mantendrá firme su amor por el hombre de los aplausos descompuestos o compuestos de dedos, y esquivará todas nuestras miradas y todas mis pocas palabras.
La mujer de Durango, la de las grandes preguntas introducirá la duda en un diálogo con el Sr. Director similar ha éste:
-Y ustedes...¿ son artistas o algo?
-No somos nadie, no somos nada
contestará el Sr. Director
-quiero decir que si son artistas o algo?
-No, no, que no somos nadie, que no somos nada.
-Son de España no?
-Sí
-Son toreros?
-Yo soy picador
contestará Don Caguama.
Sábado 2:00 a.m.
La Cucaracha ya no puede más, demasiada gente en su vientre, nosotros tampoco y lo mejor es regresar a la "Posada de las Monjas", dejamos a Jamiroquay que ya despertó y ahora baila, a Mifune que no ha dejado de hacerlo, a la mujer duranguense preguntona y respondona, a la saxofonista de Veracruz, al protagonista del corto, al hombre de azul hijo del guanajuatense descalabrado y futuro camarógrafo de cortometrajes de a minuto, a Jimmy y su pareja de acompañantes, al vidente de las películas en sesión doble y a muchos y muchas más, también dejamos al hombre de los aplausos de amante, al Hernán Cortés infectado de bubas, extraído del mural de Rivera en Palacio Nacional y su Malitzin nos dejará a nosotros, con todo su desprecio y todo su miedo, la Malitzin del cabello largo y negro no es ninguna traidora.
Sábado 2:15 p.m.
La "posada de las Monjas" en las madrugadas, es atendida por un gnomo de largas y blancas patillas, sonrisa siniestra y escasa estatura, es por eso que las llaves las ponen en los clavos de hasta abajo de la tablita, pa´que el cliente no se tenga que quedar a dormir en la calle, sino ¿ pa´que chingaos paga uno?
Sábado 2:20 p.m.
El Sr. Director y Don caguama están bien jetones, yo creo que Don Caguama lo está más, El Sr. Director sueña lo que será su segundo corto, la Malitzin de cabellos negros será la protagonista, Don Caguama también sueña y sin cortos ni más, la protagonista es la misma.
"La cucaracha" es memorable.

Jordi

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La palabra clave es DEFINICION, que es esto, definir tu estilo, saber que tipo de narrativa y cuales son las palabras con las que formaras tus relatos. Hasta el momento y en todos tus trabajos existen innumerables, estilos, formas, tecnisismos, regionalismos, calo, algunas veces le das voz a gente del campo, pero no desde un posicion de narrativa, por el contrario te dejas envolver y te mimetizas con el personaje, en otras ocasiones te dejas ir con la narrativa estilo realismo magico pero con el consecuente resultado de perder toda identidad propia en el relato.
Tienes un bagaje cultural que se traduce en la facilidad de escribir palabras, saber palabras, que es la consecuencia de interactuar con ellas todo el tiempo, esto es, no es improvisado.
Tienes la ventaja de ser parte en tu vida de dos mundos diferentes, en culaquier momento de tu existencia has vivido esa bipolaridad ,ya sea socialmente, etnicamemte, economicamente, siempre has vivido y experimentado en dos mundos diferentes. Reflejalo.
Revisa los estilos de tus allegados en esta aventura de escribir y reconocete en ellos, para despues poder dejar su influencia y ser tu y tu propio estilo.

wev_on dijo...

Agradezco el comentario, aunque no estoy de acuerdo con todo lo expuesto, en verdad lo agradezco...por pura curiosidad me gustaría saber quién es el anónimo.
Jordi